lunes, 11 de junio de 2018

Me encontré con La Pola en...

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Me encontré con La Pola en...
Es un proyecto de aula desarrollado con los Grados: 8-01, 8-02 y 8-03.
En el Bicentenario del fusilamiento de Policarpa Salavarrieta Ríos Semillero Historia Puerto Bogotá.

Colección Escritores Futuro 3000 www.escritoresfuturo3000.blogspot.com

Tiberio Murcia Godoy
Director Proyecto de Aula y coordinador Semillero Historia Puerto Bogotá

COLABORADORES

8-01            8-02                           8-03


Aura Natalia Beltrán M. Alan Israel Cáceres Reyes Ana Cristina Contreras G.
Laura Vanessa Cortés Giraldo Danna Camila Gaitán García Nilmer Andrés Gaitán S. Andrés Felipe Galindo G. Yelsy Samantha Garay B. Silvia Mar Gómez B.
Isleny Grisales Lasso María Camila Hurtado R. Leila D. Jaramillo M. Juan Sebastián Núñez M. Zharick Olarte Gutiérrez María José Olmos Nieto Laura Sofía Patarroyo A. Jan Carlos Patiño Cortés Nikoll A. Ramírez Gaitán Johan S. Reyes Cárdenas José David Rojas Vivas Edward Sánchez Avila Daniel Andrea Serna M. Johan Sebastian Torres S. María Camila Torrijo G.
María Paula Valderrama G,


Laura Dayana Alcalá Rueda Andrés Felipe Arango Olaya Ángela Yuliana Bonilla Suárez Juan Nicolás Callejas Vásquez Blanca Judith Cortés Garay Yeri Daniel Díaz Saldaña Sebastián Galindo Mahecha Charith Y. González Villanueva Diana Julieth Jaramillo Franco Frank Edison Llanos Barragán Karel Michel Muñoz Mahecha Julieth A. Ordoñez Hernández
Brayan David Ordoñez Zuluaga Nicol Tatiana Palomo Barrero Michel Natalia Quesada Llanos Laura Ximena Ramírez Olaya Sary Nicoll Veloza Hurtado

Gisela Barrero González Juan Esteban Barrera C. Ana María Cáceres Reyes Juan David Casas Prieto Ana María Castro Pérez Yuli Tatiana Cifuentes O. Yina Katherin Franco M. Joel Felipe Garay Torrijo Alisso N. Gutiérrez M. Edwar Camilo Guzmán J. Jenny Eloísa Hernández G. Laura Camila Martínez B. Lina María Martínez D. Angie Lorena Navarro P. Angie Lorena Ordoñez B. Juliana Reina Romero Gabriela Reyes Torres Yomar Andrés Romero P. Kelly Natalia Rueda B. Brayan Stiven Barrios C. Melani Valentina Blanco D.


Institución Educativa Departamental Puerto Bogotá

Luis Carlos Arboleda Rueda
Rector

Carmen Lucila Zapata Beltrán
Secretaria Ejecutiva

José Gerardo Bustos Tolosa
Coordinador Académico

Wilson Quiroga López
Coordinador de Convivencia

Ines del Pilar González Martinez
Docente Orientadora

Tiberio Murcia Godoy
Coordinador
Semillero Historia Puerto Bogotá Director de la Colección
Escritores Futuro 3000 Puerto Bogotá

Impresión y Diseño Fabulario Ediciones Bogotá



Corregimiento de Puerto Bogotá Guaduas Cundinamarca República de Colombia
2017







P R O L O G O
El Licenciado Tiberio Murcia Godoy,  docente de la IED Puerto Bo-  gotá – Guaduas, nos presenta el libro: Me encontré con la Pola en …, éste, fruto del trabajo de aula con estudiantes, hace parte de la Co- lección  Escritores  Futuro  3000,  que  llega  a  su  quinceava  entrega.
En esta ocasión se conmemora el Bicentenario de la muerte de Po- licarpa Salavarrieta, Heroína de la  Patria,  a  través  de  unos  es-  critos que permiten resaltar la imaginación y creatividad de los estudiantes de los grados octavo de la institución; estos párrafos, acom- pañados con dibujos realizados por ellos, nos permiten impregnarnos   un poco de quién fue esta mujer valiente, que lucho por los derechos    del pueblo y que hace parte de nuestra historia, cultura e idiosincrasia.

Este  ejercicio  pedagógico,  connota  el  dialogo  y  la  interacción  de los estudiantes con la heroína, permitiendo que se desarrollen ha- bilidades  de  lecto-escritura  y  competencias  lingüísticas  puesto  que  al hacer las narraciones y descripciones de los acontecimientos,  se  logra un aprendizaje significativo, haciendo lectura del contexto, vin- culando la historia de la región para fortalecer en los estudiantes los va- lores  y  tomándolos  como  ejemplo  para  estas  y  futuras generaciones.


Luis Carlos Arboleda Rueda Rector - IED Puerto Bogotá


Presentación

En el presente año, se conmemora una fecha del vil asesinato de parte de las fuerzas espa- ñolas de varios hombres y una mujer, que en una u otra forma contribuyeron a la Indepen- dencia de la actual República de Colombia. Y entre esos hombres valientes, resalta el nombre de una guaduera quien contribuyó en la gesta patriótica, fue ella Policarpa Salavarrieta Ríos.

Es así que la la Institución Educativa Departamental Puerto Bogotá, ha querido vin- cularse a estas efemérides, desarrollando el proyecto de aula: “Me encontré con la Pola en...”,  donde  los educandos de los Grados Octavos, luego de hacer una serie de lectu-   ras y consultas bibliográficas que se  han escrito  sobre  la Pola, para así resaltar su legado, imaginaron un encuentro con ella,  que  podía  ser  en  Guaduas,  Honda,  San- tafé o por el camino real, tratando de no salirse de la época en que vivía la heroína.

Consideramos que al conmemorarse el Bicentenario del fusilamiento de Policarpa Sa- lavarrieta Ríos, ocurrido un 14 de noviembre de 1817, es una fecha que no puede pa-     sar  inadvertida  para  todos  los  habitantes  de  Guaduas  -  Cundinamarca  y  Colombia.

“Policarpa fue la heroína popular, digna y virtuosa, pero entusiasta, altiva, pasio- nal y arrebatada”, así la describe Oswaldo Díaz.(1).

Esa época en la cual nuestros ancestros vivieron como, “El terror produjo su natural efecto, y la reacción vino terrible, amenazadora, encargándose las mujeres de desem- peñar el primer papel en ella, y lo llenaron  tan bien que  la  historia guarda  con orgu-   llo los nombres de Policarpa Salavarrieta , Mercedes Abrego y Antonia Santos. De la pri- mera ha tratado la historia largamente, los poetas han enaltecido su nombre y las artes  han ensayado su fantasía imagen de su retrato”, escribió Horacio Rodríguez   Plata (2).

Pues bien, en este Bicentenario quienes  la  evocan  son  los  estudiantes  de  los  Gra-  dos 8-01, 8-02y 8-03. Además, es una manera de  vinculación   a   los cuarenta   y cin-   co años  de  fundación  del  Colegio,  hoy  Institución  Educativa  Departamental  Puer-  to Bogotá. Queda pues a consideración de los lectores este trabajo de los educandos.

Tiberio Murcia Godoy Director proyecto Docente Ciencias Sociales
(1).    GOMEZ Rodríguez Ramiro. (2012). Antonia Santos, genealogía y biografía. Panamericana. Bogotá. Pag.122
(2).    RODRIGUEZ Plata Horacio. (1969). Antonia Santos Plata. Bibliote- ca Historia Nacional. Volumen CX. Academia Colombiana de Historia. Bogota.Pag.58








Grado 8 - 01


A la orilla del río Magdalena
Por: Leila Daniela Jaramillo Marroquín

Era un día muy caluroso, me sentía agobiada por el calor tan fuerte que estaba haciendo y decidí salir a caminar por la orilla del río Magdalena para refres- carme un poco. Al llegar allí escuche una melodía de un instrumento de cuer-  da. Quise saber quién era la persona que tocaba esas notas musicales, y me puse en marcha a buscarla. Más adelante donde estaba parada, vi a una joven sen- tada sobre una roca a la orilla del río, de allá provenía el sonido de la música.

Me acerque a ella para saludarla, al verla quede sorprendida, porque nunca ha- bía visto una joven tan hermosa: Se podía admirar de ella su piel blanca, sus  ojos color miel, su larga cabellera de color negro y ondulado, y su bellísima cara, y en sus suaves manos tenía un tiple el cual estaba tocando, la salude y le dije;

-¿ Cómo estás?

Ella contesto. –Bien, gracias.
Le pregunte, como se llamaba, y ella me respondió. –Mi nombre es Policarpa Salavarrieta Ríos, pero me puedes decir, “Pola”.

Le propuse a ella que fuéramos a mi casa a tomar algo y charlar un poco de nues- tras vidas, para conocernos mejor. Ella me contesto.
-Si, claro, con mucho gusto.

Y enseguida nos fuimos en marcha a mi casa. Estando allí, le dije. –Pasa y siénta- te en la sala-, exclame yo.

Le ofrecí un poco de chicha con una arepa casera de maíz amarillo, la cual me recibió con gusto.
Me senté en la sala con ella y comenzamos a hablar de nuestras vidas cotidianas. Le pregunte si tenía hermanos, ella me contesto.

-Si tengo seis hermanos y se llaman; Eduardo, María Ignacia, Ramón, Manuel, Francisco Antonio y José María de loa Ángeles.

Le pregunte como se llamaban sus padres, y me contesto. –Mis padres se llaman, Joaquín Salavarrieta y María Ríos.

Ya finalizando la conversación, le pregunte a que se dedica.

Ella me contesto. – A defender los derechos de la mujer y la esclavitud.
Al fin al cabo charlamos y charlamos, reímos, pero ya estaba tarde y había


llegado la hora de la despedida, y me dijo, “Algún día nos deberemos en- contrar nuevamente”, y así es la historia cuando me encontré con “La Pola”.

En la calle de las trampas
Por: Zharick Olarte Gutiérrez

Pasaba por la calle de las trampas, yo iba pasando, y vi una jovencita y le pre- gunte su nombre, me lo dijo, y entonces me conto que venía de la Villa de Guaduas. Entonces le enseñe todo Honda y sus sitios. Ella me dijo que como   me podía agradecer por el recorrido. Entonces me dijo que me iba a ense-        ñar a tejer.  Yo hice una blusa y ella me dio un bolsito. Después   yo le ense-     ñe uno de los juegos que yo sabía, duramos horas   jugando. Ya  se oscurecía       y yo me tenía que ir. Nos despedimos y me dijo que nunca olvidaría este día.

En la Salada
Por: Danna Camila Gaitán García

Eran las seis de la tarde, y yo iba caminando por la Salada. Y vi a una joven que venía sobre una mula; La joven me pregunto mi nombre, y yo conteste y le pregunte el de ella. Ella me respondió; Policarpa Salavarrieta “La Pola”. Yo le pregunte que iba hacer por nosotros, y ella respondió; defender los derechos de ustedes. Seguimos cami- nando y encontramos oro, ella lo recogió, y me dijo que me montara en la mula con ella. Fuimos a una casa, entramos y nos ofrecieron chicha. Hablamos toda la tarde, y ella se ofreció a llevarme a mi casa, yo le agradecí, y ella se fue. Yo quede encan- tada, porque encontré a una mujer que iba a defender los derechos de las mujeres.


La invite a pasear a Puerto Gallote
Por: Silvia Mart Gómez Barragán

Como la Pola vivía en Guaduas, yo la invite a pasear a puerto Gallote. Ella me dijo que si, porque ella no conocía puerto Gallote.

Entonces yo le mostré la iglesia de puerto Gallote, el camino real,y después nos fuimos para el río, y ella  me dijo  que  era  muy bonito todo lo que había visto,  y después nos pusimos a jugar a la golosa, y ella me dijo que había defendido  los derechos de nosotras. Se puso a llover y la lleve a mi casa a tomar chocola-


te, después nos fuimos otra vez para el río y nos bañamos y nos divertimos.

Un encuentro inesperado
Por: José Edward Sánchez Ávila

Mi historia comienza cuando fui a entregar una carta al buzón. Yo era un niño normal de 14 años con familia. La carta era para mi padre que  siempre viajaba  y casi nunca venia. Mi madre era una ama de casa, a lo lejos veía el buzón, me  di prisa porque iba a llover,  metí la carta, cuando ya me iba  a ir,  una mujer  muy bella apareció por la esquina, en la mano tenía un paquete para el buzón.

Me  quede  ahí  esperándola  para  ver  qué   pasaba.   Cuando   llego   al   bu- zón  me  saludo  metió  el  paquete,  como  no  podía  hablarle,  ella  me  ha-    blo   primero.   Me   dijo.-¿Cómo   te   llamas   y   donde   vives?.   Me   que-    de  callado  por  unos  segundos.  –Le  dije  que  me  llamaba  José  Ewdard.

–¿Le dije cómo te llamas?, y me respondió con una sonrisa. –Me llamo Policarpa Salavarrieta, pero solo mis amigos me llaman “La Pola”, y tu eres uno de esos amigos.

Cuando le iba a decir algo comenzó a llover, la Pola saco una sombrilla, y me dijo,-si quieres ir a mi casa a tomar un refresco conmigo. –Le dije que si. Tardamos unos minutos en llegar a su casa. Me llevo el refresco, y la Pola me dijo si mi madre se iba a preocupar, - y le dije que no, y se quedo tranquila.

Y empezó a contarme historias maravillosas, al rato cuando dejo de llover yo estaba dormido.   La Pola  se fue   a la cama, ala mañana siguiente me desperté   y La Pola iba ir al mercado.- Le dije que si podía ir con ella, y me dijo que si.

Cuando llegamos al mercado compro frutas, cuando alguien grito y pidieron ayuda, la Pola corrió a ver qué estaba pasando, encontramos un cuerpo sin vida.


Puerto Gallote
Por: María Paula Valderrama Gutiérrez
Yo  iba  caminando con  mis amigas, pase por Puerto  Gallote, había  una mu-   jer sentada en un tronco. Mis amigas  y  yo,  nos  le  acercamos  que,  que  te- nía.  Ella  nos  dijo  que  tenía  mucha  sed,  yo  la  invite  a  tomar  chicha  en  mi casa, la cual quedaba un poco alejada.  Llegamos  a  mi  casa  nos  to-  mamos la chicha con arepa, ella me dijo que estaba súper rica la chicha.


Y me conto que iba a luchar por los derechos de las mujeres, me ayudo a co- nocer puerto Gallote, es verdaderamente muy lindo, a pesar que era muy solo, lo vi como un paraíso, y después me dijo que iba a coger rumbo a Guaduas, a encontrarse con Antonio Nariño.
La Pola se despidió de mí, me dijo que algún día nos volveríamos a ver.

En el Puerto

Por: José David Rojas Vivas

Yo iba caminando por el Puerto, cuando me encontré una muchacha joven y bo- nita. La llame y le pregunte ¿Cómo se llama?. –Ella me dijo que la Pola, entonces yo la invite a mi casa a almorzar, nos fuimos caminando hacia mi casa, y cuando llegamos yo le dije a mi mamá que ella era la Pola, y que iba a almorzar con noso- tros. Almorzamos y salimos a dar una vuelta, entramos a una fonda y compramos dos chichas. Yo le pregunte que como era su vida, -ella me dijo que tenía quince años, y me dijo que ella era una joven que tenía  que trabajar mucho para vivir   y poder alimentarse. Yo le dije sobre mi vida, que tenía dieciséis, y que yo era  un hombre soltero y estudioso, quería estudiar con la ayuda de mi mamá dere- cho,  o enfermería  para así salir adelante. Entonces ella me  dijo  que le cogió   la tarde para irse a Guaduas, yo la acompañe hasta el camino real. Ella me dijo chao, que fue un dia interesante y que mas adelante nos encontraríamos de nuevo.


En Puerto Gallote

Por: Andrés Felipe Galindo Gamboa

Me encontré con la Pola en puerto Gallote en la tarde, me dijo;-Desde hace rato estoy buscando trigo, pero no encuentro. Y dijo,- ¿Ahora qué hago para la cena?.

Pues yo la invite a cenar a mi cabaña, y de buena manera me dijo que si, y que muchas gracias. Después caminamos hacia la cabaña y hablamos sobre que ha- cía. Ella me dijo que se dedicaba hacer heroína y que vive con sus hermanos.

Y le pregunte ¿Qué como se llamaba?.Y me dijo que se llamaba Policarpa Salava- rrieta. Y ella me pregunto ¡Que como me llamaba?.Y yo le dije que Andrés Felipe Galindo Gamboa.

Y me dijo ¿Que a que me dedicaba?.Y yo le dije que no hacía nada, solo que me quedaba en la casa haciendo aseo, y que yo vivo con mi mamá allá en la cabaña.


Entramos y se la presente a mi mamá, nos sentamos y nos tomamos  un refresco, y comimos pan, y después  de  la  charla  nos  dijo  que  se tenía  que ir, porque tenía que hacer aseo en su casa, y nosotros le dijimos que bueno, y después nos despedimos de ella.

En la Salada
Por: Johan Sebastián Reyes Cárdenas
Yo iba por la Salada, de repente me encontré con una mujer. Le pregunte su nom- bre, me dijo Policarpa Salavarrieta y empezamos una conversación. Y le pregunte
¿Cuántos años tenía?, y me dijo veinte. Y le dije ¿Por qué esta acá en el Puer- to?.Me dijo que estaba buscando a Alejo Zabarain. Le dije ¿que si había montado en mula?.Me dijo que muchas veces. Tuvimos que caminar como dos horas para poder encontrar la casa de él. Ella lo saludo, entro y empezaron a hablar. Yo me quede afuera vigilando que no viniera el papá y los demás soldados españoles.

Como a la media hora salió y se despidió de Alejo. Él le dijo a la Pola que si quería podía coger un caballo para que la llevara a ella y a mi, porque el camino es muy largo. Ella acepto  y  nos fuimos rápido para que el papá de pronto no nos viera.


En su casa cantando

Por: Ana Cristina Contreras Gaitán

El    20  de  julio  viajaba  con  mi  familia  para  Guaduas,  al  llegar  pasa-    mos por  la  casa  de  una  linda  y  hermosa  mujer.  Ella  estaba  sentada  afue- ra cantando  y  cantando.  Cuando  me  llamo  mucho  la  atención  como cantaba,   como   se   expresaba   para   cantar,   me   encanto   su   hermosa  voz.

Al  otro  día  me  levante  y salí a caminar por  toda  Guaduas,   y de repente volví a pasar por la casa de ella. Yo  estaba decidida  a hablarle y de preguntar-  le su nombre y de hacer una amistad. Yo me le fui arrimando y hacerle la char-  la, y así comenzamos a hablar, y me comenzó a decirme su historia, que le ha- bía tocado muy duro en esta vida,  y yo tan solo escuchaba y colocaba cuidado.

Yo  le  dije  que  me  gustaba  como  contaba,  como  se  expresaba  para  can-  tar, ella me dijo gracias. Yo  le pregunte que ¿cómo se llamaba?, ella me dijo,  hay   que pena porno haberle dicho nada, yo me llamo Policarpa Salavarrieta.


En su casa
Por: Yelsy Samantha Garay Barragán
Ya he terminado de mercar para llevárselo a mi mamá al Puerto, escuche a algu- nos vendedores hablando sobre una heroína cuyo nombre era Policarpa Salava- rrieta Ríos, y me llamo mucho la atención, así que decidí preguntar donde vivía la heroína Policarpa.

Encontré su lugar de residencia, golpee y pregunte, que si ahí vivía Policarpa Salavarrieta, seguidamente me dejaron ingresar.

Me  invito  a  tomar un poco de vino y charlamos   sobre el porqué le lla-   maban  la  heroína.  Ella  me  comento;  “Me   llaman  heroína  los  campesi-   nos porque consigo lo que deseo con esfuerzo y dedicación, en este caso mi  meta  es  la  igualdad  de  clases  y  hacer  valer  y  defender  nuestros  derechos.

Le pregunte ¿Y solo para los hombres y no le da miedo?, -No, solo los hombres son fuertes, las mujeres también lo somos. Si somos capaces de dar vida, también somos capaces de defenderla. Y si de miedo se habla, en esta casa no cabe esa pa- labra. Yo soy fuerte, soy guerrera, y por el beficio de mi pueblo yo hago lo que sea.


En la plaza de mercado en Guaduas
Por: Daniela Andrea Serna Muñoz
En la plaza de mercado de Guaduas, y me dijo que quería dar un paseo largo, yo le dije que nos fuéramos para el camino real. Antes había escuchado que ella era una heroína, así que le quise preguntar, ella me dijo que quería luchar por los de- rechos de las personas. Yo le dije que hacer eso era peligroso porque podía llevarle a la muerte. Ella me dijo, que así tuviera que morir por  los  derechos de todos.

Ella me comento como quería hacer todo, eso era muy arriesgado, pero a ella no parecía importarle. Y era muy importante lo que me decía, quede sorprendida.

Caminando bajo la lluvia
Por: Johan Sebastián Torres Samper
Yo me encontré la Pola en el camino real, yo iba caminando pero estaba llovien-


do y por suerte yo llevaba una sombrilla, y le pregunte que si podía acompañarla hacia su casa y nos fuimos. Íbamos caminando y le pregunte que ¿porque iba cojeando?, y ella me dijo,- que se había caído y le quedo doliendo mucho el pie.

Entonces le dije que si la llevaba a mi casa, porque yo tenia un familiar que sobaba, y ella me dijo que si, entonces llegamos a mi casa, y mi pariente le hizo un sobajo, y ella me dijo que ya estaba de mejor. Entonces nos fuimos a su casa, y llegamos a su casa, y ella me invito a un chocolate caliente y una arepa, y le dije que sí. Después de  terminar  llego su novio Alejo Zabarain, y yo me despedí de los dos.

Pescando

Por: Juan Sebastián Núñez Méndez
Me  encontré   un día a la Pola   en   el río pescando, la salude   y   me dijo que   si quería chicha, yo le dije que si. Me  conto muchas   historias, yo también        le conte una historia, Me dijo que  era  una mujer  revolucionaria. Nos  pu-  simos a pescar,  y la Pola  lanzo  la atarraya   y   saco   un   nicuro, un bagre   y  se puso feliz.  Al rato nos  fuimos,  y ella  me invito  a  comer  bagre  en  su  casa. Comimos y me fui para la casa. Dijo que después nos veríamos.

En  Puerto Gallote
Por: Laura Sofía Patarroyo Arango
Erase una vez, estaba yo en puerto Gallote, y estaba tomando chocolate, y vi una hermosa mujer de cabellera larga, y la llame y le pregunte como se llama, y me dijo que se llama la Pola, y nos sentamos  hablar,  y yo le pregunte que  iba  hacer hacia el derecho que las mujeres teníamos que estudiar, y me dijo que iba hacer lo posible. Después ella me llevo a su casa, y nos sentamos, y yo le dije que ¿porque los  hombres  querían  que  nosotros  no estudiemos?, le pregunte.  Y ella me dijo que las mujeres eran las que tenían que llevar el fruto a casa, y estu- diar para leer. Después me fui y me despedí.

En el río Magdalena
Por: Jan Carlos Patiño Cortes
Me encontré con la Pola en el río Magdalena. Yo le  dije  que  si  quería ca- minar, y me dijo que si. Entonces por el camino íbamos hablando y le


pregunte ¿Dónde vivía?. Y ella me dijo que –en Guaduas, Cundinamarca. Seguimos charlando  y  la  invite  a  mi casa  a  tomar chocolate, me dijo  que sí.
Después nos fuimos de mi casa y seguíamos charlando, y le pregunte, ¿Qué era de su vida?, me dijo, -que iba muy bien, de repente llego el novio Alejo Zabarain, y le dijo que se tenían que ir. Ella se despidió de mi, y me dijo que tenía que ir a trabajar.

Y en ese entonces me fui a mi casa con mi madre.


En Puerto Gallote

Por: Aura Natalia Beltrán Moreno

Me  encontré  con la Pola  en  puerto  Gallote,  la   salude, platique con ella, y  me dijo que si  le  enseñaba  a tejer,  cocina y coser.  Se  oscurecía, ella  tenía  que marcharse , ya se despidió, me dijo que mañana volvía para ir al rio Magdalena  a  pasear  y  a jugar.  Y  llego la  mañana  y  fue  cuando golpea-   ron  en  casa,  era  ella, la salude  y  me  dijo  que  había  cambiado  de  pla-    nes, que fuéramos a caminar  por  la plaza  de  mercado, y  así  nos conocía-  mos más, y nos enseñábamos muchas cosas. Una para la otra, esa tarde aprendimos muchas cosas, y se oscurecía y ella tenía que marchar para siem- pre. Ya no podíamos vernos, nos dimos un fuerte abrazo y nos despedimos.


En  el camino
Por: Nikol Alejandra Ramírez Gaitán

Era unamañanatranquila, salía unsoltraslamontaña, nubes blancascubríanelcie- lo, se escuchaba el canto de los pajaritos. Salí de mi casa, me dirigía rumbo a puerto Gallote, apenas salía el sol. Fui caminando y de pronto en el camino me encontré con Policarpa Salavarrieta, y empezamos a platicar. Le preguntaba ¿Como era su vida? , ¿Si tenía esposo?, ¿Si era casada?, ¿Si tenía hijos?, ¿Si estudiaba?, ¿Si a parte de defender los derechos se dedicaba a algo más?. Y ella con gusto me respondió. Después de tanto tiempo de platica, fuimos a  a tomar  un vaso de leche ca- liente con galletas en una choza  donde  se veía  un bello paisaje. Ella recor- daba su infancia, derramaba  lentamente  lágrimas  por  sus  mejillas,  pero  nunca desaparecía su sonrisa. Ya era hora de ir a casa, cuando de pronto


venia una marcha ancha. Y después yo muy contenta ayudando en la mar- cha, me encuentro cerca de mi casa, me despido de la Pola, y muy feliz me voy.


Con el tobillo lastimado

Por: María José Olmos Nieto

Ese día yo salí de la casa con mi padre al mercado. Íbamos caminando y  mi papá se encontró con una niña que estaba llorando, y se estaba sobando el pie. Mi padre se fue caminando donde ella y le dijo,-que le paso-,. La niña lloraba, mi padre dijo, -cálmate y dime ¿yo le podre ayudar?. La niña se comenzó a cal- mar, y dijo, -me moleste el tobillo y me duele mucho. Mi padre la alzo, y le dijo no temas soy médico. Se llevo la niña a la casa y le hizo curación y le sobo. Mi padre  le dijo, -¿ya te sientes mejor?.  La  niña  dijo  si, muchas  gracias  doctor.

Mi padre le pregunta, ¿Cómo te llamas?, la niña le dijo,- me llamo la Pola, vengo caminando desde Guaduas hasta acá a Honda. Mi padre le ofreció chicha, la Pola dijo, -muchas gracias. Mi padre le pregunto, - que ¿donde se iba a quedar?, si ya está oscureciendo. La Polaledijo, -no sé, pues mi iría a mi hogar. Mi padre le dijo,- que no, porque ya estaba oscuro, que se quedara en la casa, hay una pieza, quédate allá mientras mañana. La Pola le dijo, -muchas gracias. Se acostó y amaneció, to- dos se despertaron, desayunaron, y la Pola, esa niña se despidió de todos y se fue.





Por: Isleny Grisales Lasso

Herida




Luegodealmorzar, escucheundisparoyunaalgarabía, ydespuéslavozde unamujer me llamó la atención. Y la mujer decía, -ayuda..ayuda …, le pregunte a mi mamá
¿que si podía salir a mirar?, y mi madre dijo que no, porque era muy peligroso. Pero no le hice caso a mi mamá, y yo abrí la puerta y salí. Luego me di cuenta que una mu- jer estaba acostada sobre el andén, y tenía fuertes moretones y una herida de bala, al ver esto corrí hacía ella y le ofrecí ayuda. Le dije, -que ¿si quería pasar a tomar agua?.

Ella respondió que si. La ayude a pararse, abrí la puerta de mi casa y entramos. Y entonces, yo le dije, -ya vuelvo, voy por un poco de agua. Ella se sentó en una butaca, y luego le traje agua para que tomara, y agua para limpiarle las heridas.


Me ofrecí limpiarle las heridas y le di ropa limpia de mi mamá para que se cam- biara esa ropa sucia que traía. Mientras ella dormía, yo cocinaba huevos para que ella comiera algo. En la tarde como a las cinco, ella se levanto y yo le lleve comida. Mientras  ella  comía,   yo  solo  me  preguntaba,  que  ¿Quién  le  había  he-   cho  eso?,  fue    ahí  cuando  le  dije,-¿Qué  te  paso?,  ¿Porqué  te  encontré así?,
¿Quién te hizo  eso?.  Ella  respondió;  -fui  una  prisionera  de  los  chapeto-  nes, ellos me querían matar porque yo le estaba ayudando a los de color, le enseñaba a leer y a escribir a  escondidas de ellos. Pero  los  chapetones  se dieron cuenta y me aprisionaron, pero yo me escape,   y   luego   me golpea-   ron y me dispararon. Yo   me  quede  asombrada por todo lo que ella me dijo.

Toc,toc,,, suena la puerta, unos  hombres  armados tocaban. Ella  dijo, - vie-   nen por mi, y  yo le dije, -no, no,  no  te  pueden llevar, ellos  no tienen dere-  cho.  Te voy ayudar  a   escapar.   Fuimos al patio de mi casa y saltamos por   una barda escapando de los hombres armados. Pero  ella  me  dijo,  -yo  voy  sola,  si  tu  vas  corres   riesgo a que te maten,   tienes   una vida por delante.   Yo le dije, -pero ten mucho cuidado. Una   última cosa, ¿Cómo es tu nombre?.

Ella respondió, Policarpa Salavarrieta, y  luego se  fue.  Quede muy sorpren- dida   y muy    alegre   al verque ayude   a   una heroína, a una guerrera, a la Pola.

En  el Camino Real

Por: Laura Vanessa Cortes Giraldo

Me encontré con la Pola en el camino real. Era una mujer muy bonita, de caballera larga, piel blanca y lo más importante que era muy humilde. Al en- contrármela, la llame, le dije, -¿Usted es la Pola?, me dijo,-si. Yo le dije ¿será que podemos platicar un rato?, ¿hablar de usted y de mi?. Me dijo,-claro que si.

Nos fuimos caminando, compramos una chicha y nos sentamos en una roca a platicar. Le dije yo,-gracias por luchar por los derechos de los esclavos, por no importarle lo que tenía que perder, la vida. Por luchar por nuestros derechos. Me miro y sonrió, y dijo, -luchar y demostrar que yo si puedo luchar por todos los derechos de los esclavos y de las mujeres. Le dije yo, -eres una guerrera y luchado- ra. Fue muy agradable haber platicado con usted. Me dijo ella igualmente, y nunca te des por vencida, nunca agaches, ni aceptes que te quiten tus derechos. Le dije yo, gracias  por haber platicado conmigo, fue muy agradable haberla conocido. Al día siguiente iba caminando yo por el camino real y  me la volví a en-  contrar, y me saludo  me dijo,   -ah, nos volvemos   a encontrar. Yo  le dije,


-si, y piensas sentarte a platicar un rato conmigo. Me respondió ,-me en-  cantaría  seguir  platicando  contigo,  pero  hoy  no  tengo  tiempo,  tengo   que  ir  y  seguir   luchando   por  los    derechos.  Yo    le  dije,-bueno  será  otro  día. A los días fui a comprar una chicha, y la Pola me dejo una carta que decía. “Nunca dejes de luchar por tus sueños, ni permitas que te arrebaten los dere- chos. Lucha, que con esfuerzo y perseverancia podrá cumplir todas tus metas”. Ya habrían pasado tres días , y no había vuelto a ver. Fui donde el señor que vendía la chicha, y le dije. ¿La Pola que se hizo, que no la he vuelto a ver?. Respondió con los ojos llenos delagrimas. –La Pola, fue fusilada por revolucionaria. Dije yo, -era una gran mujer, ¿Por qué la tenían que fusilar?. Dijo el señor, - pero lastimosamen- te fue así. Salí de ahí, con los ojos lagrimosos, y dije Dios la tenga en su santa gloria.


En el sueño
Por: María Camila Torrijo Gutiérrez

Yo iba con mis hermanos y mi mamá caminando por el camino real, y de repente había una mujer muy bella. Mis hermanos, mi mamá y yo, teníamos pero mucha, pero mucha sed y hambre, y la señora muy bella que era la Pola nos invito a la casa de ella para tomar chicha y comer arepa. Pues nos fuimos para la casa de ella. Esa casa era súper hermosa, aunque tenía pocas cosas. Yo la veía como uncastillo. Bue- no nos comimos la arepa y la chicha, nunca la había probado, me pareció muy rica.

La Pola nos conto muchas historias y nos llevo a caminar, a conocer. Verdadera- mente yo estaba soñando con la Pola, y pues me levante y le conte a mi mamá lo que había soñado, y me dijo, -que eso eranmuchas cosas bonitas que me ibana pasar.


En Bodegas

Por: María Camila Hurtado Ramírez

Yo  iba por el camino real, yendo a  Bodegas. Yo  iba en mi mula. En esas ve-   nia una chica muy linda, con cabellos castaño y un traje blanco. Se lla- maba  Policarpa  Salavarrieta.   Ella   me   llamo   hacia   una   casa   humilde, me  ofreció  agua  y  me  pregunto  ¿qué  hacía      a  estas  horas  en  ese  lugar?.

Yo   le respondí,  -que iba camino a mi casa. Le dio agua a la mula,  yo  le dije


gracias.  Ella contesto,-que  con gusto, que cuando   gustara   fuera a visitarla.   A  los  días  volví  a  pasar   por  ese   lugar,  era  muy   lindo,  con  hartas  flo- res  y  árboles.  Golpee  en  la  casita    y    nadie    me  respondió,  me    devol- ví, y  me  dijeron  que  ahí  vivía  una  heroína  llamada  Policarpa  Salavarrie-  ta. Yo me asombre por la noticia, y me dije. Yo conocí a una heroína.


Descansando
Por: Nilmer Andrés Gaitán Sandoval

Yo  iba pasando por bodegas, y vi  a la Pola  sentada en una piedra, me acerque   y le ofrecí agua, porque se veía muy cansada. Le pregunte, ¿Qué estaba hacien- do por aquí? , me dijo,-que estaba buscando guaduas para construir un refugio para quedarse descansando del sol. Entonces fui con ella a buscar y le ayude.

Por último me dio las gracias y me regalo un amuleto, me dijo,-que el me iba a cuidar, y que siguiera así, ayudando. Nos despedimos. Yo seguí mi camino y ella siguió descansando.


En Guaduas

Por: Alan Israel Cáceres Reyes

Yo, me encontré  con  la  Pola  en  las  calles  de  Guaduas,  ella  era  una  bue-  na amiga de la infancia. Pero ella se fue de mi lado porque sus padres man- tenían  viajando,  y  después  de  ocho  años,   nos   encontramos   de   nuevo. Ella me conto que había mucho amigos que se iban  a  la  guerra.  Nos  pu-  simos a hablar con su tía, ella  nos  conto,  que  ella  había  tenido  una  in-  fancia  muy complicada,  porque   a  ella  le  tocaba  hacer  aseos  muy   du-   ros. Y ella le enseño a la Pola a tejer y a seguir luchando por lo que quiere.



Grado 8- 02


En Guaduas

Por: Blanca Judith Cortes Garay

Una vez iba caminando por las calles de guaduas y me encontré con una hermosa mujer nos pusimos a hablar y conversamos un buen rato y le pregunte ¿vamos a ir al rio? Y dijo si vamos y después le pregunte ¿que como se hace la chicha? y ella me dijo. Es  una  mujer   hermosa,   guerrera   y   me   dio   hasta   el   último   momen-   to de su vida ella es muy conocida como Policarpa Salavarrieta “La Pola”

En la calle de las Trampas

Por: Yeri Daniela Diaz Saldaña

Me encontré con la pola en la calle de las trampas, estaba paseando y era muy bo- nita me gusto conocerla salimos a tomar algo fuimos al alto del rosario, entramos a misa.

La Pola era una mujer bonita me gustaba salir con ella a las calles de las trampas, tomamos chocolate, comíamos, recochábamos. La pasábamos muy bien.

En búsqueda de Alejo Sabarain

Por: Sary Nicoll Veloza Hurtado

Ibacaminandoen Santaféymeencontréconunahermosamujerycomoqueríasaber dónde era la casa de Alejo Sabarain y le pregunte a esa hermosa mujer ¿donde vivía Alejo Sabarain?, y ella que para que lo necesitaba y yo le dije que necesitaba un favor de él y ella me dijo: “es que yo soy la novia de Alejo Sabarain” y yo quedé sorprendida de que ella fuera novia de él, un soldado y ella una guerrera la invite a tomar chicha y ella me dijo que que con gusto y yo le dije que me contara la vida de ella. Ella me conto que ella necesitaba luchar por su gente y por los derechos y yo le dije que la apoyaba pero que ese amor de Alejo Sabarain era prohibido y que si no le daba miedo estar con él le dije yo y ella me dijo no,  no porque ese amor   se lucha y los dos nos queremos. Y yo le dije bueno, la dejo y sigo con mi ca-


mino le deseo suerte nos despedimos y ella y yo seguimos por nuestro camino    y pasaron los días cuando me llega la noticia que a la Pola  y a  Alejo Sabarain  lo habían sentenciado y que los mataron en el día 14 de noviembre de 1817.


En Guaduas

Por: Karen Michel Muñoz Mahecha

Me  encontré con Policarpa Salavarrieta en Guaduas, nos saludamos y le qui-    se preguntar cómo había sido  su  niñez  y  juventud  y  ella  me  dijo  que  ha- bía sido muy  feliz en su niñez y que en su juventud le gustaba mucho co-        ser y también   le pregunte que como se llamaba su hermana y ella me dijo      que se llamaba María Ignacia Clara Salavarrieta  después  se  hablar  con ella nos despedimos porque ella estaba camino a la casa de José Celestino Mutis.


En su casa

Por: Laura Ximena Ramirez Olaya

Me encontré con la Pola en Guaduas y después nos fuimos a tomar un refresco y ella de amable, me agradeció ella era una mujer tan hermosa y amable y al rato le dije que me mostrara la casa y era muy hermosa.

En la plaza mayor de Guaduas

Por: Julieth Andrea Ordoñez Hernández

Una vez yo fui a Guaduas y me encontraba en la  plaza  central  y  me  en-  contré  con  una  muchacha  llamada   Policarpa   Salavarrieta,   ella   me   lle-  vo a su  casa  y  me  enseño  a  coser,  comenzamos  a  hablar  y  ella  me  con-  to que era  una  espía  con  la  misión  de  espiar  a  los  españoles,  me  dijo que si yo quería ser una espía y yo le dije que si, nos despedimos y yo me fui


En Mariquita

Por: Charith Yulieth González Villanueva

Me encontré con Policarpa Salavarrieta en Mariquita en el centro, yo iba pasando y me la encontré y ella me pregunto que si sabía dónde vivía José Celestino Mutis, yo le dije que si, que con gusto la llevaba donde vivía él, y ella me dio las gracias mientras caminábamos hacia donde José Celestino Mutis, la invite a tomar agua, le conté a Policarpa que José Celestino Mutis era un botánico muy importante.

Recorriendo Santafe, Guaduas y Puerto Gallote

Por: Sebastián Galindo Mahecha
Me encontré a la pola en santa Fe de Bogotá, conocimos sus lugares hablamos del clima, que si quería ir a un restaurante donde comimos queso y maíz, nos vinimos en burro a la villa de Guaduas, le enseñe a hacer chicha y a tejer y hacer agua panela con leche, le compre un pantalón y unos zapatos, fuimos a su casa donde conoci- mos a sus hermanos. Bailamos, los invite a puerto Gallote, nos fuimos en burro, le mostré mi casa, mi familia, me pregunto de que estaba hecha mi casa, le dije que la construyo mi padre con bahareque, barro y techo de paja, fuimos a pescar, cogimos bagre y bocachico, nos comimos la mitad de lo que cogimos y vendimos lo otro, al siguiente día la acompañe a la villa de Guaduas y la deje en su casa ese fin de se- mana, fue muy divertida pues conocí una persona muy importante como es la Pola

En el camino real.

Por: Nicol Tatiana Palomo Barrero

Me encontré a la Pola en el camino real, y hablamos de su trabajo, me dijo que estaba trabajando como espía y yo le dije que a quien estaba espiando entonces ella me dijo que era a los españoles y también me dijo que era costurera, yo le dije que tan bueno y ella me pregunto que si yo sabía coser entonces yo le dije que no, y yo le dije que si me enseñaba y ella me dijo que si y llegamos a mi  casa y sacamos las cosas para coser y me enseño las montadas y demás cosas. Después de un par de horas ella se despidió y se fue.


 


 



En Guaduas

Por Laura Dayana Alcalá Rueda

Me encontré a la Pola en la villa de Guaduas ,y la vi que estaba cociendo unos vesti- dos para las monjas, mientras que ella seguía cosiendo , me iba contando un poco de su vida, por ejemplo como le estaba yendo con su novio Alejandro Sabarain, me dijo que si quería ayudarle a coser y yo le dije que sí, que si la quería ayudar, entonces ella me enseño a hacer unas puntadas a los vestidos para las monjas.

En Guaduas
Por: Brayan David Ordoñez Zuluaga


Me encontré a la Pola en la villa de Guaduas, iba caminando y, vi a una her- mosa mujer y la invite a tomar chicha y le pregunte para donde iba, a co-         ger  un  burro  donde  se  venía  para  la  calle  de  las  Trampas   de  Honda,  y   le pregunte ¿que iba a hacer   alla?, y ella me dijo que iba a hacer un lin-           do recorrido por la calle de las Trampas y que de ahí iba para la popa


En la calle de las Trampas

Por: Diana Julieth Jaramillo Franco

Me encontré a la Pola  en la calle de las Trampas, ella me pregunto ¿qué be- bida se tomaba?, porque tenía mucha sed, yo le dije que acá tomábamos chi-   cha ella me dijo que quería entonces, yo le di un vasado, y ella quedo encan- tada, me dijo que estaba muy rica ¿que si yo sabía hacerla?, entonces yo le dije que si, que yo si sabía, ella me dijo que le enseñara, luego le enseñe y nos pu- simos a hablar de la guerra que había, y ella me dijo que había mucho gobier-  no corrupto, que esas personas eran muy  injustas con los habitantes, y luego    yo le dije que me iba, y ella me dijo bueno adiós se cuida y yo le dije lo mismo.


En el puente la Salada

Por; Michel Natalia Quesada Llanos

Me encontré a la Pola en el puente de la Salada, le di chicha para la sed y me pre- gunto ¿qué era eso?, yo le dije que era una bebida a base de maiz, agua y panela, me conto como era su trabajo, me dijo que espiaba a los españoles para llevar informa- ción a los criollos, que se enamoró de Alejandro Sabarain y que eso era un amor im- posible.La Pola murió el 14 de noviembre de 1817, fusilada en Santa Fe de Bogotá.

En Guaduas

Por: Andrés Felipe Arango Olaya

Me encontré a la Pola en la villa de Guaduas, y la lleve a los lugares de allá, mientras hablábamos de la guerra en la gran Colombia me dijo que espiaba a los españoles, después me enseño a tejer y a cocinar pescado luego salimos a la plaza a tomar chucula y a hacer mercado, llegamos a su casa y empezó a llover me toco quedarme en su casa cuando paso la lluvia fuimos a la iglesia y después me invito a  comer.

Al  otro  día  salimos  por   el   rio   a   pescar,   después   hicimos   el   almuer- zo y  me  presento  a  unos  amigos  y  hablamos  por  el  camino  real,  des-  pués ella se fue para santa fe de Bogotá y luego me entere que la fusilaron.


En la plaza mayor de Santa Fe

Por: Frank Edison Llanos Barragán

Me encontré a la Pola en la plaza de Santa Fe, ella estaba mercando y la salude y me dijo ¿que hacía en la plaza mayor de Santa Fe?, yo le dije que estaba visitando una tía, y la invite a la casa de mi tía a tomar chocolate , y ella me dijo ¿que como se hacía el chocolate?, y yo le dije que con leche y le echaba chucula y la dejaba hervir, y ella




me dijo ¿que cuando la iba ir a visitar a la casa de ella?, y yo le dije que el otro día. A las dos semanas fui a Guaduas a visitar a la Pola y me la encontré en la iglesia ,y ella me dijo que entrara a la misa, después ella me llevo a conocer a Guaduas, me llevo al rio a conocerlo, nos bañamos, después nos fuimos para la casa de ella me dio chicha estaba rica, le dije que gracias que yo me tenía que ir para la casa de mi tía.

En puerto Gallote

Por: Ángela Yuliana Bonilla Sánchez

Me encontré con la Pola en puerto Gallote, y la invite a tomar chicha, después de eso nos fuimos a comer pescado.

La Pola y yo, nos fuimos para su casa y me enseño a tejer y ella me enseño todo lo de puerto Gallote, y yo feliz de conocerla. Me despedí de ella y me fui

En Santa Fe

Por: Juan Nicolás Callejas Vásquez

Me encontré a la  Pola  en  Santa  Fe  de  Bogotá  en  el  centro,  iba  cami-  nando  y  le  pregunte  ¿con  quién  vivía?,  y  ella  dijo,  con  mis  hermanos.

Comenzamos a hablar de la vida de ella con su padre y me contó que le gusta-  ba cocer y cocinar, también me contó que ella como espía para los españoles.

Ya después de hablar un rato nos despedimos porque ella iba camino a su casa.




Grado 8 - 03


En el río

Por: Melani Valentina Blanco

Un camino hacia el rio, le pedí a que se detuviera para poder dibujarla, me com- plació en mi deseo, y después de terminarla, se fue de apuros sin decir nada, seguía yo mi camino, y me di cuenta que Policarpa había dejado su atarraya.

Como era casi de noche la arrastre hasta mi casa. Al día siguiente volví a esperarla, efectivamente regreso, le devolví su atarraya, le obsequie mi pintura, me dijo que es- tabahermosa, meinvitoapescaryluegoacenar, fantásticolapase, ynolavoyaolvidar


En el convento de San Francisco
Por: Juliana Reina Romero

Estaba Caminando, y me encontré con una hermosa muchacha, se llamaba Poli- carpa, me pregunto ¿el por qué el convento de San Francisco estaba en ruinas?, yo le respondí que fue por causa de un terremoto en 1805, nos fuimos a caminar y conversamos un buen rato, al final me dijo que ya se tenía que ir porque su ami- go Alejo la estaba esperando, nos despedimos y cada uno cogió por su camino.

Quien iba a pensar que en los siguientes meses, seria ejecutada. Me alegro haber conocido a Policarpa

En su suplicio
Por: Yuri Alejandra Martinez Bohorquez

Me encontré con La Pola camino a la villa de Guaduas y le pregunte que como podía llegar más rápido, y ella me dijo como, y después la invite a tomarnos un chocolate en el parque y ella acepto, y empezamos a hablar sobre su relación amo- rosa con Alejo Sabarain, y me conto como murieron la mayoría de su familia por la viruela, y se puso muy triste en recordarlo y después de tomarnos el chocola- te me invito a su casa a conocer. Llegamos y allí estaba Alejo Sabarain esperán- dola, la Pola nos presentó y nos invito a tomar chicha y nos contó las historias  de sus ancestros y duramos toda la noche y fue cuando los soldados españoles e


hicieron  una inspección y nos sacaron a todos, y cada uno se fue para su casa.

Al otro día fui a buscarla a Bogotá y no la encontré y después pase por la plaza  y vi mucha gente en la plaza mayor de Bogotá y me acerque un poco más por que escuche la voz de una niña, pero un guardia me detuvo y era allí en aquella plaza donde vi morir a Policarpa Salavarrieta y Alejo Sabarain, y murió al pie  de su gran amor, y murió por defender la patria y sus últimas palabras fueron:

« Pueblo indolente viles soldados
Volved las armas a los enemigos de vuestra patria ¡pueblo indolente! cuán distancia seria hoy vuestra suerte si conocéis el precio de la libertad!
Pero no es tarde ved que aunque mujer y joven me sobra valor para sufrir la muerte
»

En la cuesta de San Francisco

Por: Yuli Tatiana Cifuentes Ocampo
Me encontré con la Pola subiendo la cuesta de San Francisco con su hermano José María de los Ángeles y junto con mi hermana la saludamos y le preguntamos qué ¿para donde iba?, y nos contestó que para el Alto del Rosario, también nos invitó a escuchar la misa antes de entrar a la iglesia nos invito a comer bocadi- llos que los vendía una negra. Junto a ella estaba un bebe negrito de ojos claritos.

Policarpa Salavarrieta la alzo y dijo “que luchara por vuestros derechos” y les regalo unos centavos que sobraban para ese momento ella tenía una atarraya y le dijo que se la prestaba para que su esposo pescara, que había subienda en las noches, pero en la madrugada tenia turno, y nos dijo que si íbamos a entrar, mi hermana le dijo que era demasiado tarde porque mi madre nos esperaba en el cementerio para visitar a mi padre .

Ella junto a su hermano José María, nos dijo que iba a rezar por vosotras

En el camino real
Por: Kelly Natalia Rueda Bustos

Era un día soleado, iba caminando y me encontré con la Pola en el camino real, yo en ese momento me impresione al verla, yo me le acerque y la salude y le pregunte la hora, en ese momento ella miro hacia el cielo y me dijo es aproximadamente las 3 yo le agradecí, y le pregunte a ella ¿que para donde iba?, y ella me dijo que iba para la


iglesia a un misa y nos fuimos juntas y hablamos sobre que quería ser cuando cum- pliera 18 años, yyoledijequemealegra. Alos 3 añosdespuésmeenterequehabíasido fusilada en Santa Fe de Bogotá y medio tristeza porque era muy joven y muy linda Me hago la pregunta ¿Qué hubiera pasado si no la fueran fusilado?

En la calle
Por: Jenny Eloísa Hernández Gómez

Estaba por la calle cuando me encontré con una señorita con 16 años de edad,    al presentarnos me dijo que se llamaba Policarpa Salavarrieta, y empezamos       a hablar, me conto sobre sus dos hermanos llamados Catalina y Viviano y so-  bre sus padres Joaquín Salavarrieta, y Mariana Ríos, y que luchaba por la li- bertad- Hablamos rato, y como estaba haciendo mucho calor le invite chicha a una fonda, hablamos hasta cuando llego el momento de irse. le pregunte ¿dón- de vivía? me dijo que en Guaduas, yo le dije cuando guste puede venir a que- darse a mi cama con gusto, me dijo que si, y a la vez me dijo chao y la vi partir

En la Villa de Honda
Por: Joel Felipe Garay Torrijo

Me encontré con la Pola en la parroquia en 1817. Bueno yo la salude ella me saludo y empezamos a conversar, y de allí me la lleve para la calle de las trampas, y yo le pregunte a ella que horas eran y ella miro hacia arriba y me dijo son aproximada- mente las 11:30 am, y ella me pregunto en ¿donde vivía?, y yo le dije en una hermo- sa casa que construí con mi familia, hecha de paja, y le dije que ¿cuantos hermanos tenia? y ella me dijo que tenía 7, y también le dije que ¿si tenía novio?, y pues ella me dijo que su nombre era Alejo Sabalarain, y pues le dije ¿en que trabajaba?, ella me dijo que era espía, entonces mi mama me había llamado, entonces le dije a Po- licarpa que esperara ahi, entonces cuando regrese ya no estaba, y yo todo asustado la fui a buscar y llegue a la plaza y pues vi a unos soldados que estaban ahí, y le dije que quien era esa hermosa mujer, y él me dijo que era Policarpa Salavarrieta, y ella decía pueblo indolente y esa hermosa mujer murió a los 21 años de edad.

En Guaduas
Por: Angie Lorena Navarro Pinzón

Me encontré con la Pola en la parroquia de Guaduas Cundinamarca, la invi-


te a dar una vuelta y recorrer y mostrarle toda la villa, fuimos a tomar algo de beber y ella decidió tomar chicha, era una mujer muy bella y buena persona.     Se   enamoró   de   un   joven,   él   se   llamaba   Alejo   Sabalarain.    Policar-  pa Salavarrieta era una hermosa  e  inteligente,  ella  luchaba  por  la  libertad.  La Pola  era espía era una luchadora, ella fue fusilada a la edad de 21 años.        Si la Pola hubiera vivido, hubiera  más  libertad  e  integridad  entre  el  mun-  do, porque a le ella aprendimos la liberación. La Pola era una súper mujer.


En puerto Gallote
Por: Laura Camila Martinez Arias

Fui a conocer puerto Gallote, y me encontré con la Pola  y su hermoso caballo,  le pregunte ¿si conocía puerto Gallote?, me dijo que si, le dije que si me podía mostrar el lugar, porque no lo conocía, amarro su caballo a un árbol grande don- de descansaba. Nos fuimos caminando y ella empezó a explicarme todo el lugar. Llegamos a un lugar donde se veía una vista hermosa, nos sentamos a descansar y le pregunte ¡que hacía por acá?, me dijo que de paso, por que iba para Santa fe. Terminamos el recorrido y me despedí, y ella se montó a su caballo y se marchó.






Por: Laura Valentina Morales

En Guaduas



Me encontré con la Pola en la parroquia de Guaduas Cundinamarca, salude a la Pola y la invite a que entráramos a escuchar la misa. Después de que salimos de la misa la invite a que nos tomáramos un refresco y habláramos sobre la vida de ella. Ella me conto que la educación de ella fue haciendo croché, aprendiendo a cocinar y muchas cosas más, también me conto que tuvo un novio que se llamaba Alejo Sa- barain, el cual quería mucho. Me dijo que tenía 7 hermanos, una de ellas se llamaba Maria Ignacia, la mayor, y Eduardo el Menor los cuales murieron entre agosto de 1802 y septiembre de 1802 a causa de una epidemia de viruela negra, otros herma- no como Jose Maria, Manuel, Ramón y Francisco Antonio después de las muertes de sus otros hermanos se emplearon como peones en una finca ubicada en Atena. La Pola también me dijo que la hermana mayor Catalina se hizo cargo de los menores, Policarpa o sea ella, y Viviana que en 1804 se residenciaron nue- vamente en Huaduas, entonces yo le dije a  la  Pola  que  lamentaba  por  ella todo lo que le había pasado y que me había gustado saludarla pero me te-         nía que ir.    Ella me respondió que bueno y que fue un placer haber habla-        do con migo, nos despedimos y la Pola se fue por el puente San Francisco.


En  puerto Gallote
Por: Yina Katherin Franco Muñoz
Un día iba caminando para mi casa después de llevarle la comida a mi abuela, esta- ba pasando por puerto Gallote y pare un segundo a descansar, y al momento salió una mujer y me pregunto ¿qué hora es?, y yo le dije son las 4:00 de la tarde, y ella me dijo ¿para donde va?, y yo le dije para mi casa, y ella me dijo nos vamos juntas, si claro. Y ella me empezó a preguntar que ¡como me llamo?, y yo le dije me llamo Yina y usted? Me dijo Policarpa Salavarrieta, y yo le dije ¡usted donde vive?, y ella me dijo en Guaduas con mis padres.Entonces yo le dije ¡usted que hace por acá lejos de la casa?, entonces ella me dijo, yo vengo acá a visitar a mi novio Alejandro Sabarain, y después de hablar con ella por horas llegamos a mi casa, y yo le dije
¿tiene hambre?, ella me dijo que si, entonces la invite gallina sudada y chicha, le presente a mi mamá, a mis hermanos y a mis tíos, después de conversar otro rato con Policarpa ella dijo me tengo que ir porque ya esta tarde y mi mamá debe estar preocupada, ella se despidió de mi familia y se fue para su casa donde su familia…

Después de 3 meses me fui  con  mi  mamá  para  Guaduas  a  visitar  a  unos  tíos y me encontré con Policarpa y me invito a su  casa  a  comer  con  mi  mamá, nos presentó a su mamá Mariana Ríos y  su  padre  Joaquín  Salava-  rrieta y a sus 7 hermanos, después de un buen rato conversando con la fa-     milia de Policarpa Salavarrieta nos despedimos y nos fuimos para la casa…

En Santafé

Por: Ana María Castro Perez

Iba caminando y de repente me encontré a una joven que iba para la plaza de santa fe de Bogotá pero me preguntaba a donde quedaba y me pregunto cómo me llamaba y le dije mi nombre, después le pregunte y me dijo que se llamaba Policarpa Salava- rrieta y después comenzamos a hablar y la lleve a la plaza de Bogotá y nos sentamos en un roca y comenzamos a hablar de nuestras vidas y me conto sobre como en Es- paña explotaba a la gente y también comenzó a hablarme de su familia y me conto que tenía 2 hermanos, uno de ellos se llamaba Viviano y Catalina después comenzó a hablarme sobre ella, después me pregunto sobre mi vida y yo le conté la mayoría.

En el templo de Nuestra Señora de El Carmen
Por: Alisson Natali Gutiérrez Montealegre
Saliendo de la iglesia cuando se acababa la misa, me pregunto ¿cómo


se  llamaba?,  y   le   dije   que   nuestra   señora   del   Carmen   por   homena-   je  a  la  Virgen  del  Carmen  ella  me  dijo  que  era  muy  bonita  y  pintores-   ca me dijo que le gustaba como eran las campanas y que sonaban muy  bo-     nito y la invite a tomarse un refresco conmigo y me dijo que ciudad tan linda

En la plaza mayor de Bogotá
Por: Gisela Barrero González

Estando en la plaza mayor de Bogotá encontré una multitud y yo me acer-      que y vi una joven muy hermosa gritando: “Pueblo Indolente cuan distinta se-  ria hoy nuestra suerte si conocéis el precio de la libertad! Pero no es tarde que aunque mujer y joven me sobra valor para sufrir la muerte y mil muertes más. No olvidéis este ejemplo: “miserable pueblo yo os compadezco,¡ algún día tendréis más dignidad!(…) muero por defender los derechos de mi patria”. Cuando la joven término de decir todo lo que dijo le pregunte a una perso-        na que estaba al lado que como se llamaba esa joven, esa persona me respon- dió: Esa joven se llama Policarpa Salavarrieta y quiere defender los derechos. Esa joven se sintió con mucha valentía al decir esas palabras, yo en ese mo- mento sentí un poco de tristeza al ver como esa joven decía esas palabras


Por las calles de la Villa de Honda
Por: Juan David Casas Prieto
Un día muy común como cualquiera, iba caminando por las calles de la muy hermosa Honda, cuando de repente me encontré  con  una  dama  muy  pe-  culiar  llamada  Policarpa  Salavarrieta,  fue  un  día  que  empezó  normal  y     se estaba volviendo interesante con  la  charla  que  emprendimos  ella  y  yo.  Me empezó a hablar de cosas que en mi mente se enterraban como agujas de  tela, empecé a tener una perspectiva diferente de como pensar hacia los gober- nantes cuyo propósito es dominar y ganar dinero a toda marcha sin importar       a quienes les pasan por encima, mientras paseábamos por la calle de las Tram- pas, decía que ella lucharía por la libertad hasta el día de su muerte, me pare-   cía muy incoherente dar la vida por otras personas pero ella decía con tanta valentía y amor hacia la gente que me convenció, de pensar que no era una lo- cura dar la vida por gente que ni conoces, me decía que la gente que no conoces pueden ser personas de cualquier forma de pensar podría ser: albañiles, pesca- dores, amas de casa, constructores, pueden ser personas nobles, cariñosos, inte- ligentes, de mal genio, amables, groseros, decentes, etc… Pero siempre serán se- res humanos y en el fondo siempre habrá la esperanza para que se vuelvan unas


personas de bien. Terminamos la charla en el Retiro y quedamos como amigos

En Santafe deBogotá
Por: Ana María Cáceres Reyes
Una mañana muy soleada en una fonda muy llegada al puerto, había una muchacha muy joven, con su larga melena de color negro y un vestido. Me acerque a ella le dije que ¿como se llama?, y me dijo que Policarpa Salava- rrieta, y yo le dije mucho mi nombre  es Ana Cáceres y le pregunto dónde vi-  ves y me dijo en Guaduas y yo que chévere, luego de hablar de tantas cosas le pregunte ¿qué era lo que le molestaba?,   y me dijo con tanta rabia que sus     ojos llorosos que le daba demasiado fastidio como se manipulaban los dere-  chos de nosotras las mujeres, que a ella le gustaría cambiar la historia, que        ya no sabía que hacer para poder contribuir, que ella se daba su vida para po-  der ayudar y luego de tener una charla muy buena me dijo que fuéramos a su casa y pues nos dirigimos a  la casa de ella, en el camino nos encontráramos  Con el tiempo me acuerdo de aquel día en un lugar tan insignificante para mí, pero importante, para una mujer joven, bella, que quería ser escuchada por su pueblo, quería decir que respetaran los derechos, los hombres groseros y machis- tas de aquel entonces decían que aquella mujer era loca, la juzgaban por pedir  no feminicidio, luego con el pasar de los días me volví a encontrar aquella mujer por las calles de Santafe de Bogotá y me acerque a ella y le pregunte, ¿Cómo te llamas? Y por qué gritas en aquel lugar? Y nadie te escucha, te juzgan y tú si- gues ahí con tanta esperanza y fe en que alguien podría escucharte, me respon- dió muy decente y me dijo que sé que algunas personas me escucharan, y ese día me escuchaste tú, podrán decir que estoy loca, pero no solo quiero que cambie  la historia y por decir la verdad me juzgan. Entonces yo le dije sigue luchando no pares, sigue tu puedes, luego con el tiempo volví a pasar por aquella plaza    y me encontré con la total tristeza de saber que aquella mujer luchadora y va- liente había sido fusilada solo por el simple hecho de haber contribuido a la pa- tria, fui a acercarme a el lugar de los hecho cuando un soldado español me dijo que no podía acercarme. Cuando hablan mujeres y dicen que hubo un amor y lo juzgaron y todo me dio alegría haber tratado con una persona líder y justa, me fui, pero triste y contenta por haber hablado con ella y pues triste por su muerte.

En Santafé de Bogotá
Por: Gabriela Reyes Torres

Me encontraba yo en la plaza mayor de Santafé de Bogotá y vi a una niña muy her- mosa, iba caminando de prisa cuando alcance a ver que se le había caído un papel


yo me acerque y lo recogí y alcance a ver que decía:
“SOLDADOS ESPAÑOLES HARAN ALLANAMIENTO”

Entonces le grite señorita, tres veces, a dos cuadras más tarde le dijeron que la estaba llamando, ella se devolvió y me agradeció y se revisó, y se dio cuenta que si se le había caído y dijo gracias

En la calle de Las Trampas

Por: Angie Lorena Ordoñez Bernal
Iba caminando por las calles de las Trampas y me encontré a una joven llamada Policarpa Salavarrieta, y comenzamos a platicar y nos fuimos hasta la iglesia del Carmen y la invite a tomar chocolate , y me pregunto que ¿como estaba?, y yo le dije que bien, y le pregunte que como estaba la familia de ella y me dijo que bien.

En el camino Real

Por: Edwar Camilo Guzmán Jiménez

Era un día soleado, y yo desde el día anterior había quedado de ir a dar un pa- seo, me levante temprano, hice mis quehaceres, salí sin darme cuenta de la hora, ya por el camino real yo en ese momento me impresione de verla, yo ansioso la salude y le pregunte ¿para donde iba?, ella dijo voy hacia Honda, yo muy gen-  til le dije, pues yo te acompaño, fuimos hasta la orilla del rio Magdalena cruza- mos en canoa y duramos todo el día en Honda, ya en la noche le dije señorita


En Santafe de Bogotá
Por: Brayan Stiven Barrios Castro
Me encontré con la pola en santa fe de Bogotá le pedí que se detuviera para hablar de como era su vida cuando era una niña, la invite a tomar chocolate y ella me comen- taba que tenia dificultades para estudiar por que las mujeres no las dejaban estudiar y un dia ella lucho por la libertad de que las mujeres podían estudiar y lucho hasta que porfin les dieronla libertad de estudiary después de 2 años se volvió espía y a ella la fusilaron por que la pillaron espiando los españoles cuando tenía 21 años de edad


Por el camino Real
Por: Yomar Andrés Romero Polo
Iba caminando por el camino real cuando la vi, vi a la Pola eran aproxi- madamente las 11 de la mañana, la salude y le pregunte ¿para donde iba?,           y me dijo: “voy  a  comer  y  luego  a  buscar  a  un  amigo  a  puerto  Gallote.  La invite a comer, comimos carne y tomamos chicha la acompañe a recoger a su amigo, cuando llegamos todavía no había llegado, me despedí de ella y me fui cuando a los 2 meses me dicen que murió, la mataron frente a todo el pueblo.


En puerto Gallote
Por: Lina María Martinez Donato
Hace unos años atrás me encontré con la señorita Policarpa Salavarrieta, le ofrecí de lo que estaba vendiendo con mi tía, y ella contesto que de eso le encantaba , y me compro dos paquetes de achiras y cinco de chuculas, nosotras de agradecidas le obsequiamos dos paquetes de lo que le gustaba que era las chuculas, entonces mi tía comienza a preguntarle de la vida de ella y se entraron por un rato, y le conto que la familia venia de Santander pero que se habían radicado en Guaduas, y nos contó que la gente de Guaduas era generosa y muy amigables, y que por eso le gustaba vivir por haya, que era un pueblo muy lindo y ella se vino a conocer puerto Gallote, por que hablan muy lindo de la gente y más del pueblo, que ella había pasado por el camino real más conocido, y que después fue a puerto gallote y había conocido a un chico, y que hablaron mucho y se despidieron entonces   se puso a caminar por puerto Gallote, y que nos había visto vendiendo de esto    y se acercó y preguntó que si eran ricos y hay nos conocimos y nos despedimos

En la villa de Honda

Por: Juan Esteban Barrera Ceballos
Un día iba caminando solo por las calles de Honda, y de repente vi a una mujer de pelo negro, me le acerque y le pregunte, ¿Cuál es tu nombre?, me dijo Policarpa Sa- lavarrieta. Me quede asombrado de tener a Policarpa ante mis ojos, y le dije mucho gusto, mi nombre es Juan esteba Barrera, y me respondió; “Que tal si vamos a ver la estructura del puente San Francisco”. Le respondí, si vale. Cuando íbamos por el camino le ofrecí a ver las cordilleras, el río Grande de la Magdalena, nos senta-


mos en un muro, y comenzamos hablar de la vida de ella. Me dijo tengo 20 años, nací en Guaduas y vivo en Guaduas, en ese momento paso un señor vendiendo chicha. Le dije ¿quiere?, y me respondió, “No, cuando tomo chicha me da mareo”. Cuando   terminamos   de   hablar,   nos   levantamos   y   nos   fuimos   rum-    bo al  puente  de  San  francisco,  a  lo  lejos  se  veían  los  champanes,  cuan-  do  la  gente  se  entero  gritaban  “Viva   Policarpa”,   ella  sonrió  y  les  man-   do  un  beso  enorme,  y  grito  que  “Viva  mi  tierra  querida,   Guaduas”. Cuando  llegamos  al  puente,  me  dijo;  “Para  mi  es  un  placer  represen-      tar mi tierra, luchare, y arrancare cada espiga de cuerpo y moriré por ellos”.

Extasiada la joven observando la panorámica

Por: Tiberio Murcia Godoy

Iba de norte al sur en pesquerías, cuando una joven estaba extasiada observan- do el panorama de la Villa de Honda, como la vi muy cerca al talud o barranco hacia el río grande de la Magdalena, le pregunte.

-Disculpe jovencita pero su vida corre peligro ahí donde se encuentra. Ella respondió. –Pero es tan hermoso esta panorámica.
-Si, respondí.

-  El río, los puentes, el verdor y alla señor, alla, ¿es un nevado?
-   Si jovencita, es el Ruiz, explotó en el año de 1795-
-  Que coincidencia, el año en que yo nací, afirmo la joven.
Lo que ella más le llamaba la atención, era el agua azul o verdosa del Guali, las montañas verdes del Cacao en Pelota, la Mesa de los Palacios y al fondo las mon- tañas de Mariquita.

Luego de haber observado detenidamente el paisaje, la joven se despidió agrade- ciéndome la información, continuando su camino rumbo a puerto Gallote.

Un anciano que venía se me acerco, y me pregunto si conocía a la joven con quien conversaba, a lo que respondí negativamente.

El anciano me respondió, ella, señor, es Policarpa Salavarrieta, una espia patriota que combate contra los chapetones en búsqueda de la libertad.

Me sorprendi y emocione. al saber quien era la jovencita, la que muchos años luego ofrendo con su vida la libertad que muchos poseemos.



“Colección Escritores Futuro 3000 Puerto Bogotá”

-  La Pesca principal actividad económica de Puerto Bogotá. Grados 7-01 y 7-02. Fabulario Bogotá. 2005. Número Topográfico 986 146 P37.

-  Valores de Puerto Bogotá. Grados 7-01 y 7-02. Fabulario. Bogotá. 2006.

-  Nuestros Maestros de Puerto Bogotá. Grados 7-01,7-02 y 7-03. Huella Digital. Honda. 2007.

-  Nuestros Egresados. 1992 2006. Grados 10-01 y 10-02. Huella Digital. Honda.
2007.

-   Nuestras Sedes Educativas de Puerto Bogotá. Grado 11-01. Huella Digital. Honda. 2007.
-Huertas Caseras. Homenaje al Sabio José Celestino Mutis, en su bicentenario de fallecimiento. Grados 7-02 y 7-03. Huella Digital. Honda. 2007. Número Topo- gráfico 635 H83a2.

-  Casas de Bahareque en Puerto Bogotá, un patrimonio para conservar. Grado 10-01. Huella Digital. Honda. 2009. Número Topográfico 728.3 157 c1.
-Cien años de la Parroquia de Puerto Bogotá. Grados 7-01, 7-02 y 7-03. Huella Digital. Honda. 2009. Número Topográfico 254.2157c.
-  Puerto Gallote, génesis de Puerto Bogotá. Grado 7-01. Huella Digital. Honda. 2011.
-  Egresados Destacados. Grados 8-01; 8-02 y 8-03. Fabulario Ediciones. Bogotá. 2012
-  Nuestros Símbolos. (Nacional, Departamental, Municipal, e Institucional). Grados 8-01, y 8-02. Huella Digital. Honda. 2013.

-  Puente Navarro. 120 años de inicio de su construcción. Grados 8-01 y 8-02. Fabulario. Bogotá. 2014
-  Por los caminos Panche y Muisca al Camino Real. 460 años de historia. Gra- dos8-01 y 8-02. Fabulario .Bogotá.

-  Sitios de Interés turístico en Puerto Bogotá. Interestingt tuorist sites of Puerto Bogota. Grades 8-01 y 8-02. Fabulario .Bogotá. 2016

-  Me encontré con La Pola en. Grados 8-01,8-02 y 8-03. Fabulario. Bogotá. 2017.
Los anteriores libros se pueden consultar en: www.escritoresfuturo3000.blogspot.com


Publicaciones de docentes

                  Módulo 6. Marta Téllez Mora y Jairo H. Pinto Peña. Puerto Bogotá.
Fotocopia. 2000.

                  Puerto Bogotá, para niños de 8 a 80 años. Jairo Humberto Pinto Peña.
Puerto Bogotá. Fotocopia. 2002. Número Tipográfico 986 136 P45h.

                  Mitos y Leyendas de la Villa de San Bartolomé de Honda e Inspección de Puerto Bogotá. Tiberio Murcia Godoy. Fabulario Ediciones. Bogotá. 2004. Número Topográfico 398 0986 M98m.

                  Cátedra Cundinamarca, un recorrido histórico por nuestro departa- mento. Tiberio Murcia Godoy. Serie fotocopiado. Puerto Bogotá. 2007.

                  Historias de don Manolo, contada por bagreton, nicurina y otros personajes. Jairo Humberto Pinto Peña. (Ilustrado por Carlos Alfonso Vargas). Fotocopiado. Puerto Bogotá. 2008.

                  De Paseo por la Villa de San Bartolomé de Honda, patrimonio para la humanidad. Tiberio Murcia Godoy. Fabulario Ediciones. Bogotá. 2008. Número Topográfico 918 6131 M87d.

                    Hechos y curiosidades, de personajes en la historia de Colombia y el mundo acaecidos en la Villa de Honda. Tiberio Murcia Godoy. Caza de Libros Editores. Ibagué. 2010.

                  La Salamanqueja. Club Poético. José Gabriel Muñoz Granada. Serie
fotocopiada. Puerto Bogotá. 2011.

                  Descubriendo la Villa de San Bartolomé de Honda. Cátedra Local. Tibe- rio Murcia Godoy. Huella Digital. Honda. 2012.

                  Leyendas del Corregimiento de Puerto Bogotá, Guaduas. Sede Camilo
Torres. Bogotá. 2014.

                  Problemática y Estrategias de Educación Ambiental en Puerto Bogotá.
Grupo de Investigación Arly. Puerto Bogotá. 2016.


CUERPO
Docente Institución Educativa Departamental Puerto Bogotá

Sector Veredal




Aldemar A. Uribe R.
Cedrales
Carmen E. Sarmiento T.
Malambo Marleny Farfàn Río Seco

Marlene Hernández Y. San Juan de Remolino Juan David Vera Acero Bodegas
Ingrid Lorena Martínez
Cuatro Esquinas

Alirio Martín Carrillo Quebrada Grande José A. Sánchez Q. Piedras Negras
Marisol Mogollón Pérez
San Juan del Remolino



Pre escolar Jardín Departamental


Consuelo Marroquín Manrique Nubisa Graciela Moreno Derlider Ramírez R.


Básica Primaria
Sede Eduardo Rubio Rivas
Carmenza Palacio Vera     María del Rosario Quintero     Johana A. Fandiño F. Dora Lilia Lombana Gantiva


Sede Simón Bolívar
Blanca Mónica Ávila Ayala Clara Inés Bolívar Díaz     Nidia Sánchez Giraldo Erisinda Sánchez Tinoco                                               José Abel RodríguezDiego        Armando Sandoval H.
Luz Daly García Z.                                                       Claudia Celina Parra V.












Sede Camilo Torres

Blanca H. Ramírez de Botero        Flor Alba Gaitán T.         Doris Bernal Rivera
Margolides Torres G.


Básica y Media Técnica
Ana Matilde Pulido R.    César Augusto Moreno G.      Davinson Mosquera C. Emilsen Hernández B.                                            Fernando Lemus Reina               Jaime A. Molina V.
Jaime Méndez            Jairo Humberto Pinto P.             Jair Alberto Bonilla M. Jackeline Mendoza                                           Jackson A. Zambrano B.            Jorge E. Zambrano B. Luz A. Barbosa E.                                                    Martha Lucia Serna                   Martha Tellez Mora Nubia Acuña Jiménez                                           Ramiro Hernández Peña                   Sergio Beltrán Tiberio Murcia Godoy                                              Ugueth Soraya Zabala               William Fdo. Tinoco
Gina Jiménez













Referencias
ALVAREZ Guevara Rafael.(1995). ¿Policarpa, una heroína genio?. Edicundi. Bogotá.

GOMEZ de Ocampo Nelly Sol. (2011) Mujeres y la libertad. Búhos Editores. Tunja. Pág. 103 a 106

HINCAPIE Borda Alicia.(1996). Tras la imagen y la presencia de Policarpa. Lerner. Bogotá.

MONTOYA de Umaña Enriqueta.(1972). La Criolla Policarpa Salavarrieta. I ,
II. MEN. Instituto Colombiano de Cultura. Bogotá.

ROBLEDO Beatriz Helena.(2002). Viva la Pola. Fundación Gilberto Álzate Avendaño. “libro al viento” Bogotá.

RUIZ Catalina. URIBE Luisa. (2011). Yo me llamo Policarpa Salavarrieta. Nor- ma. Bogotá.

TELLEZ T. Pedro Claver. (2011).La Pola. Espía Patriota. Editorial Kimpres Ltda. Bogotá.





















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Me encontré con La Pola en...
Se terminó de imprimir el 30 de septiembre de 2017, en los talleres de Fabulario Ediciones y Publicidad.

Bogotá - Cundinamarca










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